Nueva época
Ha sido bastante tiempo. No sé la razón de que dejara de escribir aquí, pero lo cierto es que un día dejé de hacerlo. Sin más.
Si existe alguien que ha entrado para encontrarse un escrito nuevo, lo siento. También siento el haberme ido sin despedirme. De todas formas, excepto un par de personas, no creo haber sido muy leído.
Bueno, en esta nueva etapa hay pequeños cambios. En primer lugar, si os fijáis, en la bitácora tan sólo hay tres secciones, el diario, metamorfosis y mis escritos para Alma. En segundo lugar, existen dos bitácoras nuevas. He dedicado una a Lucía. Ya hay un escrito allí, el numerado 34 de los que tengo sobre ella. Los otros 33 no creo que nunca los ponga por aquí, a excepción de 4 o 5 que ya leísteis. También existe una bitácora de contenido explícitamente sexual. Esta ya la tenía con anterioridad, simplemente que le voy a dar un nuevo aire e ir incluyendo cosas.
Y nada más. Espero que os gusten estos cambios.
Un saludo
Si existe alguien que ha entrado para encontrarse un escrito nuevo, lo siento. También siento el haberme ido sin despedirme. De todas formas, excepto un par de personas, no creo haber sido muy leído.
Bueno, en esta nueva etapa hay pequeños cambios. En primer lugar, si os fijáis, en la bitácora tan sólo hay tres secciones, el diario, metamorfosis y mis escritos para Alma. En segundo lugar, existen dos bitácoras nuevas. He dedicado una a Lucía. Ya hay un escrito allí, el numerado 34 de los que tengo sobre ella. Los otros 33 no creo que nunca los ponga por aquí, a excepción de 4 o 5 que ya leísteis. También existe una bitácora de contenido explícitamente sexual. Esta ya la tenía con anterioridad, simplemente que le voy a dar un nuevo aire e ir incluyendo cosas.
Y nada más. Espero que os gusten estos cambios.
Un saludo
¿Veis la torre que está más a la derecha?
Oh, oh, ohhhhhh
¡Se acabaron las vacaciones!
Uno suele ir por la vida así, como quien no, buscando un nosequé, y de repente se sorprende. Agradablemente. Y es que, sin saber las razones, y si te acompaña la fortuna que estas cosas no suelen ocurrir-, te miras en unos ojos. Y ves un/a igual. Y sientes que siempre le/has conocido. Vamos, que casi sin hablar, estás segurísimo de saber todo de su vida.
Hay un lugar por La Malvarrosa al que siempre quiero ir pero nunca encuentro con quien.
Esta noche de insomnio, rescatando cosas pasadas -guardando recuerdos-, he vuelto a leer este fragmento de La insoportable levedad del ser (Milan Kundera). Ya lo puse una vez en un lugar.
Abro los ojos, y veo a un niño atrapado en el cuerpo de un adulto
"Como hombre que llega excitantemente a intrigarme, no me extraña saber ahora que eres amante de los tangos. Leía tu mensaje y me imaginaba amarrada a ti al compás de una melodía. O deseaba ser ese tango que te envuelve hasta el punto de cerrar tus ojos por bailarme."